miércoles, 30 de noviembre de 2016

Cada tres meses

Juro a ustedes por el cetro del dios Pichimichi que lo que voy a contar es cierto. Aunque comprendería que dudasen, porque en un país normal, algo así sería imposible. Pero recuerden que éste no es un país normal, sino España, un lugar donde todo disparate, por gordo que sea, tiene su asiento, y donde por poner un ejemplo clásico, una ardilla podría cruzar la Península saltando de mangante en mangante sin tocar el suelo. Les cuento. 
La noticia se repite casi de manera invariable cada tres meses. Esa noticia es la subasta entre las compañías eléctricas que comercializan la Tarifa de Último Recurso (la tarifa de suministro que regula, en parte, el Ejecutivo)que es la que hace que se vuelva a incrementar el importe de la luz. En concreto, desde el pasado mes de octubre, resulta que es un 3,1% más cara. Esta puja, que marca cerca del 50% precio final, se ha convertido en un continuo quebradero de cabeza para los consumidores. Sin embargo, no hace muchos años, esta amenaza resultaba prácticamente inexistente. 
Antes del comienzo de la crisis económica, las subidas resultaban contenidas, con la excepción de la registrada en el año 2006, del 5,28%. Incluso, durante la etapa de José María Aznar al frente del Ejecutivo, se experimentaron bajadas en la factura con el fin de embridar la inflación y posibilitar la entrada de España en el euro. A cambio, el Gobierno español se comprometió por ley a subsanar en el futuro este desfase, ya que la relación de esta decisión política sobre los balances de las compañías privadas resultaba directa: al rebajar el importe de la factura, los ingresos regulados eran menores y, por tanto, no cubrían los costes del sistema. Este fue el germen de lo que las compañías eléctricas ladronas nos venden como el déficit de tarifa, una deuda acumulada de 26.000M de € (o, para hacerse una idea, un 2,6% del PIB español). Y esta es la explicación de que, desde 2007, el recibo de la luz se haya disparado un 63,5%. 
Pero esta espiral empezó en el 2008, con el ejecutivo de ZP, que aplicó una subida ese año del 8,9%. Pero lo malo fue cuando llego el año 2010, que incorporaba a esa subida el IVA, con lo que el recibo subió hasta el 9’6% y en 2011 hasta el 11’3%. Conclusión, pues que con el nefasto ZP, el recibo de la luz subió cerca de un 45%, y claro las eléctricas ladronas pues daban saltos de alegría y por supuesto daban saltos para ir a ofrecer al entonces ministro de industria un cheque en blanco para sentarse en los consejos de administración de sus compañías. 
Esta es la conclusión. Pero la suma de la subida es mucho peor, ya que desde el inicio de la crisis el recibo de la luz ha subido cerca del 63’5%. Y luego estas asquerosas eléctricas le cortan la luz a ancianas y gente muy necesitada ya que no quieren asumir el bono social. Es para que todo el mundo nos engancháramos a sus líneas eléctricas a ver si se arruinan. Pero lo peor, es que el gobierno les ayuda a ellas en vez de a los ciudadanos. Vivir para ver. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.

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