domingo, 4 de diciembre de 2016

Se acabo el paro

En España, o como se llame esta descojonación de Espronceda en la que habitamos donde las únicas profesiones con futuro son las de puta y la de camarero tenemos resuelto el problema del paro. Y con una de esas dos profesiones anteriormente mencionadas. 
Veo en la tele un anuncio de una aplicación móvil, en donde una familia va a empezar a comer y la madre mientras sirve la sopa, le está echando la bronca a su hija por no dejar el aparato. La chica le responde que está buscando trabajo con una aplicación llamada TAL, por llamarla de alguna manera (en mis tiempos te recorrías las empresas con los currículum en las manos). La madre le rechista que TAL, y TAL. En un determinado momento, sale una cortina de humo y cuando desaparece se ve a la chica de camarera (ojo a la profesión) y a sus padres siendo atendidos en el restaurante por su hija. La madre casi emocionada comenta que está muy orgullosa de ella. Fin del anuncio. 
Como este anterior hay otro par de ellos, que te aseguran trabajo en menos de 24H. Las preguntas no pueden ser más obvias, ¿dentro de España?¿es de camarero?¿o es de albañil en las pocas obras de construcción que existen?, volviendo al caso de la chica anterior, ¿su madre se alegra porque no se ha tenido que ir al extranjero?¿o se siente orgullosa porque por lo menos mete un sueldo en casa aunque este sea de 600€ al mes?¿de verdad hay gente que se cree esto?¿por qué el gobierno permite que estas aplicaciones pululen a sus anchas engañando al personal y luego quiten otras más útiles como UBER?. 
La verdad que es algo de estudio. Si en España hay cerca de 4.500.000 de parados, con estas aplicaciones el paro se resuelve en menos de 1 año. Ojala todo fuera tan fácil y tan rápido a la hora de encontrar un empleo. Pero las circunstancias son otras muy distintas y los escenarios muy diferentes. Lo que hacen estas aplicaciones es jugar con las personas, jugar con la desesperación de las mismas que no ven salida a la situación en la que se encuentran. En definitiva, lo que se conoce como un engañabobos. 
Pero estamos en España y aquí todo se permite mientras que Hacienda cobre su parte correspondiente. No importa otra cosa, ni las personas, ni la desesperación de las mismas, ni que estas aplicaciones engañen, ni nada de nada. Sólo la pela y la pela. Es muy triste, pero es así. Es lo que nos ha tocado y es con lo que tenemos que tirar día tras día. 
Ya digo, ojala fuese verdad lo que ofrecen esas aplicaciones, ojala porque así harían felices a 4.500.000 de españoles que muchos de ellos están desesperados. Ojala fuera verdad. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.

*PD: me piro de puente, nos vemos el 14, yabadabaduuuuuuu

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