domingo, 21 de julio de 2019


QUE PASEIS UNAS ESTUPENDAS VACACIONES, DESCANSANDO Y DISFRUTANDO DE LA VIDA. NOS VEMOS EN SEPTIEMBRE CON NUEVOS POST. QUE LO PASEIS BIEN.


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miércoles, 17 de julio de 2019

¿Por qué no pagan?

Uno de cada dos euros que ingresan los ayuntamientos españoles gracias a sus tributos propios se debe al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Si a la cifra se le suman las transferencias del Estado por financiación local la cifra se diluye a uno de cada seis. En total, los municipios de toda España llenan cada año sus arcas públicas con 10.000M de € procedentes de esta contribución, según los últimos datos en poder del Ministerio de Hacienda, la fuente de euros más importante del poder municipal. 
Así que no es de extrañar que el debate sobre quién y cuánto se paga de IBI en España haya levantado tamaña polvareda y se hayan mezclado conceptos de todo tipo. 
Pero después de haber leído la noticia que les he colocado a groso modo en el párrafo anterior, me surgen una serie de preguntas, como por ejemplo, ¿quién paga el IBI?, ¿qué ley regula su aplicación?, ¿hay otras excepciones además de la que dice la norma?, ¿cómo se escapan algunas instituciones de su cobro?. 
La respuesta general pasa por que la Iglesia solo paga el IBI cuando un inmueble de su propiedad que se encuentre cedido genere un beneficio, en los términos previstos por el Acuerdo con la Santa Sede por el que están exentos de cualquier impuesto municipal los templos y capillas destinados al culto y, asimismo, sus dependencias o edificios y locales anejos destinados a la actividad pastoral. La residencia de los obispos, de los canónigos y de los sacerdotes con cura de almas, los locales destinados a oficinas de la curia diocesana y a oficinas parroquiales, los seminarios destinados a la formación del clero diocesano y religioso y las universidades eclesiásticas en tanto en cuanto impartan enseñanzas propias de disciplinas eclesiásticas y los edificios destinados primordialmente a casas o conventos de las órdenes, congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada. En definitiva, no pagan nada. 
Otro caso muy llamativo, es el de los sindicatos (no se rían por dios, en España todavía existen estos parásitos sociales, aunque ustedes no los vean ni por error televisivo), que por su parte, lo hacen sobre los locales de su propiedad. Lo que ocurre es que, según fuentes sindicales, la inmensa mayoría de sus dependencias pertenecen a Patrimonio del Estado (ojo al dato, como el Valle de los Caídos), aunque ellos gozan de su cesión gratuita. De esta forma, el Ministerio de Empleo es quien se encarga de pagar el IBI de estos inmuebles, y en consecuencia los españoles con sus impuestos, que jeta tienen estos sindicatos, por dios bendito. 
Los partidos políticos, hay que echarles de comer a parte, porque en el caso de que un local esté adscrito a una fundación o sociedad sin ánimo de lucro ya queda fuera de la obligación de pago. Eso incluye desde las organizaciones vinculadas a los partidos hasta la SGAE, pasando por ONGs y asociaciones sociales. En resumen, pagan los de siempre, multan a los de siempre y aprietan a los de siempre. Qué asco de país por dios. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo. 

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domingo, 14 de julio de 2019

¿Avocados?

No sé qué ocurrirá en esta España deliciosa el día de la investidura. Estaré de viaje, con la dosis de vergüenza añadida de quien está en el extranjero y comprueba que lo miran a uno con lástima, como súbdito de un país de fantoches, surrealista hasta el disparate. Por eso, el mal rato que ese día voy a pasar quiero agradecérselo a una panda de vividores que sólo miran por sus intereses personales, un grupo de compatriotas (o eso dicen ser): los oportunistas, los cobardes y los sinvergüenzas. Hay un cuarto grupo que incluye desde ingenuos manipulables a analfabetos de buena voluntad, pero voy a dejarlos fuera porque este post tiene capacidad de aforo limitada. Así que me centraré en los otros. Los que harán posible que a mi edad, y con la mili que llevo, mis amigos extranjeros, con los que voy a estar unos días lejos de este país de pandereta, me acompañen en el sentimiento. 
Cuando miro atrás sobre cómo hemos llegado a esto, a que una democracia de cuarenta años en uno de los países con más larga historia en Europa se vea en la que nos vemos, me llevan los diablos con la podredumbre moral de una clase política capaz de prevaricar de todo, de demolerlo todo con tal de mantenerse en el poder aunque sea con cualquiera (da igual que sea terrorista en excedencia, que golpistas de corbata), y con respiración asistida. De esa panda de charlatanes, fanáticos, catetos y a veces ladrones (con corbata o sin ella), dueña de una España estupefacta, clientelar o cómplice. De una feria de pícaros y cortabolsas que las nuevas formaciones políticas no regeneran, sino alientan. Pero no les quepa la menor duda, culpables somos ustedes y yo, y ahora viendo el panorama y viendo hacia donde nos dirigimos, algunos les exigimos sentido común, algo que nuestros políticos de tres al cuarto no tienen, y hemos dejado en manos de manipuladores, sinvergüenzas y delincuentes la gobernación de este país gracias en parte a nuestros votos y a un sistema electoral hecho a su medida. Somos una sociedad que, en buena parte, no hemos tenido otra que agachar la cabeza y permitir que nuestros hijos se mimeticen con el paisaje para sobrevivir. Por eso, pase lo que pase en esa investidura, el daño es irreparable y el mal es colectivo, pues todos somos culpables. Por estúpidos. Por indiferentes y por cobardes. 
El final del túnel se ve, que no es otro que futuras elecciones, si en estos días nadie lo remedia. Cada uno tira para lo suyo, y nadie piensa en el ciudadano de a pie, que es sencillamente el que lo está pasando realmente mal y no ellos. Es lo que tiene el poder, que no es otra cosa que sentarse en un sillón con cuatro oponentes políticos y repartirse el pastel español, como si estuvieran en la Edad Media, y convertir algo tan serio en un cabreo y una pataleta infantil. 
Tenemos la mala suerte de tener a estos gobernantes, que le vamos hacer, pero tenemos en nuestras manos el poder de cambiarlo todo, pero es que tampoco hay ninguna alternativa válida para lo que tenemos, porque hasta los que venían a salvar a España, se están volviendo como ellos. Sólo espero que esto mejore, aunque sea votando de nuevo, que es a dónde vamos. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo. 

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miércoles, 10 de julio de 2019

Sin negociar

El alcalde de Sevilla (PSOE) se sube un 33% el sueldo a su gobierno y un 43% a la oposición. La medida, que ha contado con el apoyo del PP, sitúa al socialista Espadas como el cuarto alcalde mejor remunerado de España 
Con la modificación de la tabla salarial, que no se revisaba desde hace 28 años, el alcalde de Sevilla, el sociata Juan Espadas, pasará a percibir 84.600€. El incremento, para el que se ha tomado el modelo salarial del Ayuntamiento de Valencia, eleva al primer edil de la capital andaluza al cuarto puesto de los que más cobran en España, por detrás del alcalde de Madrid, gobernada por el PP que cobrará 106.000€, Barcelona, gobernada por Barcelona en Comú, que cobrará 100.000€ y Bilbao, gobernada por el PNV, que cobrará 91.318€, casi a la par de Valencia, gobernada por Compromís, que cobrará 84.460€, considerada la tercera ciudad más importante del país y similar en población a la hispalense, y por encima del de Zaragoza, gobernada por el PP que cobrará 79.197€ y del de Málaga, gobernada por el PP, que pasa a recibir 78.820€. 
Lo anterior demuestra dos cosas solamente, la primera que para subirse el sueldo hay UNANIMIDAD y no hace falta casi negociar nada, y la segunda es que son todos unos sinvergüenzas vividores que sólo buscan su bienestar, y SÓLO el suyo. Incluso los que venían a limpiar a España, esos perro flautas del 15M, viven ya como personas ricas, con privilegios, en casoplones, gracias en parte a los sueldos que cobran, gracias a los impuestos que cobran de los ciudadanos a los que ellos querían proteger de la casta. 
Pero como siempre hay excepciones, y uno de ellos es el del ayuntamiento de Jaén, el cual se quedan congelados. Y es que el alcalde de la capital andaluza antes mencionada, Julio Millán se llama el amigo, y los concejales que conforman la Corporación han acordado por unanimidad mantener sus retribuciones sin subida, al tiempo que han decidido que se equiparen los sueldos del personal eventual del Ayuntamiento a los de los empleados públicos del Ayuntamiento para que no haya ningún tipo de agravio. De esta forma, el alcalde mantendrá un sueldo bruto anual de 70.466€ que no está mal para una ciudad como Jaén, y los concejales liberados al 100% cobrarán 44.245,18€, que tampoco está nada mal, por tocarse los huevos y tirarse mierda unos a otros en los plenos. 
La primera decisión ha sido ésta en casi todas las corporaciones, y sin poner ninguna pega, como les he dicho, algo que ya dice mucho de los regentes y gobernantes de las ciudades más importantes de España y en muchos casos, sin serlo. Vivir, disfrutar, hacerse rico en cuatro años, no hacer nada por el ciudadano…… estas son las premisas de las corporaciones municipales, ah claro, y que éstos paguen sus impuestos para que ellos puedan seguir enriqueciéndose. Este es el resumen de la España deliciosa en la que vivo. En fin. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo. 

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domingo, 7 de julio de 2019

Insiste

UGT, ese sindicato (no se rían por dios, en España todavía existen estos parásitos sociales, aunque ustedes no los vean ni por error televisivo) que no se le ve, ni se le espera, insiste en pedir un gobierno de su palo ideológico, como si el anterior gobierno no hubiera colmado con creces sus subvenciones para que sus dirigentes vivan como dios. 
Pepe Álvarez, que es el dirigente de UGT, por si no sabían el nombre, que lo dudo, urge un gobierno de progreso que implemente un giro social, como si ZPedro estuviera por la labor de hacerlo. Según este dirigente sindical, si es que hace algo, ha alertado que tras cinco años (de los cuales uno y medio ha sido tomado por los sociatas, que no se olvide el detalle), consecutivos de crecimiento económico, apenas se ha reducido la pobreza, y por eso ve necesario que se forme ese gobierno. 
Este dirigente sindical, aunque no dirija nada, como es el caso, se cree que con ZPedro, si es que llega a gobernar, y con sus cuchufletas de socios, van a mejorar la cosa, y ya estamos hartos en este país, por lo menos los trabajadores honrados que somos los que soportamos el peso de los impuestos para que dirigentes sindicales como éste viva, nos engañen con pamplinas más vistas que el tebeo. 
Tras estos años de crecimiento, apenas se ha reducido la pobreza y la calidad de vida de las personas, según Pepito. Pero cabe recordarle que los sindicatos están precisamente para eso, para pelear por los derechos de los trabajadores a tener un salario digno, por tener un convenio colectivo digno, por tener una salud laboral digna, y así hasta el infinito y mucho más, y no están para ir a comprar al Mercadona en sus horas sindicales y para no ser capaces de llegar a acuerdos con la patronal, y no ser capaces de montar una huelga general el tiempo que sea necesario para conseguir esos objetivos. Pero es más bonito estar sentado en el sillón del despacho, cobrando 110.000€ al año y decir de vez en cuando lo que la gente quiere oír sin molestar mucho al gobierno de turno, no vaya a ser que las subvenciones desaparezcan, ya saben influir, pero sin llamar la atención. 
Para eso son los sindicatos, para tenerlos ahí manteniéndolos, y cuando el gobierno no es de su cuerda, pues una huelga general, pero cuando hay que ayudar a los trabajadores, pues hacen el avestruz y punto pelota. 
Así que ahora que no venga con papeles, datos y muchos informes diciendo lo que todo el mundo sabe, que es que los españoles ganamos poco, que casi no llegamos a final de mes, que los sindicatos no muerden la mano que les da de comer, que si hay algún imprevisto en la casa no se puede hacer frente, que la luz está por las nubes, que la precariedad laboral está a la orden del día, que se trabaja 14 horas y te pagan 8 horas y a 800€ el mes, etc, etc…. Con todo lo anterior la pregunta es muy obvia, ¿para qué queremos a los sindicatos?. Por mí como sino existieran. Entonces, ¿sindicatos para qué?. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.  

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