domingo, 28 de enero de 2018

Haciendo números

Al ministerio del Interior le ha dado por hacer números y obtener como resultado lo que ha costado la operación Copérnico, que no es otra que el despliegue policial en barcos con motivo del referéndum ilegal del 1O. 
En el dispositivo participaron, desde mediados del mes de septiembre, hasta 6.000 efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Pero lo de menos ha sido el precio, pero lo importante es que la necesidad de este despliegue revela el desvarío de una renuncia que solo puede conducir al fracaso. 
El coste que ha tenido el despliegue de seguridad policial en Cataluña es el precio de la larga incomparecencia del Estado en el conflicto secesionista catalán. La operación Copérnico ha supuesto a las arcas del Estado un coste de 87.000.000€. 
Todo esto lo leía en un periódico de tirada nacional mientras desayunaba en el bar de mi amigo Pacorro, y como ustedes pueden imaginar, salí del bar to flipao y sin tomar ninguna sustancia estupefaciente. 
Lo que yo entendí de este artículo antes de pillar la flipaera, fue simple y llanamente que el gobierno tuvo que tirar de chequera por no hacer lo elemental, que era actuar e impedir todo lo que estaba pasando en Cataluña antes de que la cosa llegara más lejos. Pero como siempre pasa en este país de pandereta conocido como España porque de alguna manera hay que llamarlo, las cosas se hacen tarde y mal y encima gastando un dinero público en cosas que se podían haber evitado con el simple hecho de pegar un puñetazo encima de la mesa en el momento justo y adecuado. 
Pero estamos acostumbrados a dejar las cosas para el último momento y así nos va, o mejor dicho, así nos cuesta un dineral que se podía haber aprovechado en hospitales, o en educación o en otras cosas más útiles que en las que se gastó. Pero no, aquí por lo que se ve, el ejecutivo deja hacer y luego viene la chequera para hacer frente a algo que podía haberse solucionado de otra manera y casi gratis. 
Parece que el dinero sobra por las altas esferas, pero también cabe pensar que al ser un dinero que no es suyo, pues da igual gastarlo en tonterías gracias en parte a la larga incomparecencia del gobierno en un problema que se veía venir y que cada vez se estaba haciendo más grande. 
Con lo que los números a la hora de hacer las cuentas, pues más o menos estaban claros, como así ha sido. Derroche y más derroche aunque desde el ministerio del Interior esa cifra demuestre que el ejecutivo hará todo lo que tenga que hacer (con el dinero de otros, ¿eh?), cuando lo tenga que hacer y como lo tenga que hacer. A fin de cuentas el ejecutivo quería solucionar el problema y lo ha hecho en parte, porque al final ha sido el mastodonte de la justicia la que ha tenido que hacer lo necesario, que no es otra que meter en chirona a los personajes que no cumplen la ley. En fin, es lo que tenemos, incompetencia y más incompetencia por parte de nuestros dirigentes. Pero mientras que se pueda tirar de cheque, todo solucionado. Hay que ver qué forma de gobernar. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogeros como yo. Un saludo. 

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