miércoles, 23 de diciembre de 2015

No paran los viciosos

Un nuevo escándalo sacude a la Iglesia española. En esta ocasión no se trata de abusos financieros o sexuales a menores, sino de una relación impropia que vincula a un alto pajarraco de esta institución eclesiástica, con una mujer casada y cuya relación podría haber provocado su divorcio. El prelado, en la cuerda floja, fue llamado a consultas la pasada semana al Vaticano, donde dio explicaciones durante cuatro días. Su expulsión de la diócesis parece inminente. El ya ex marido descubrió llamadas a horas intempestivas y contrató a una agencia de detectives para que averiguara lo que su ex esposa llevaba entre manos. Y bingo, lo descubrió. Pero lo que más le sorprendió fue con quién fue el engaño matrimonial. 
A mí ya no me sorprende nada de lo que ocurra en este país. Pero esta noticia dejó al marido de esta linda mujer patidefuá pese al escaso margen de sorpresa que a uno le deja ser súbdito español. La noticia decía así: “EL OBISPO DE MALLORCA JAVIER SALINAS SE ENFRENTA A LA EXPULSIÓN DE LA IGLESIA POR TENER RELACIONES CON UNA MUJER CASADA”. La verdad que no sé de lo que me asombro, sabiendo como sé que han hecho cosas peores. 
Ella, activa militante del Partido Popular, trabajó durante algunos meses como secretaria particular adjunta para asuntos institucionales del obispo Salinas. Al estallar el escándalo en la esfera diocesana, la mujer abandonó su trabajo. Pero, al parecer, la relación continuó a escondidas hasta que el marido, que como siempre es el último en enterarse de todo, descubrió el pastelón. En el informe que presentó el detective contratado por el marido, se adjuntan mensajes de teléfono con cierto contenido amoroso, y fotografías captadas de las entradas y salidas de ambos en horario no laboral. 
El informe se complementa con una declaración personal del círculo de los afectados, donde se formula una acusación rotunda contra el obispo. La primera consecuencia fue la ruptura definitiva del matrimonio. La segunda, la llamada a consultas del obispo Salinas a Roma para que diera las oportunas explicaciones, aunque hay situaciones que no tienen mucha explicación. 
Para rematar el pastel, la diócesis de Mallorca emitió un breve comunicado en el que confirmaba que el obispo acudió a Roma la pasada semana, aunque para tratar de temas patrimoniales, que el prelado no tiene conciencia de haber actuado en contra de la Doctrina de la Iglesia católica pero que, en todo caso, está siempre a disposición de la Santa Sede por el bien de la Iglesia. O sea, y si no he entendido mal, el obispo Salinas no ha hecho nada con esta mujer. Curioso, ya que los informes y las pruebas de los detectives dicen lo contrario. 
Pero claro, ya saben cuál es el lema de la Iglesia Católica. HACED LO QUE YO DIGA, PERO NO HAGÁIS LO QUEYO HAGA, y este caso no iba a ser menos. Laus deo. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogeros como yo. Un saludo.


Compártelo:

Bookmark and Share

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentalo, y dime que te parece

Compártelo con quien quieras

Bookmark and Share