domingo, 28 de diciembre de 2014

La indefensa

Pena, penita, pena me da la Infanta Cristina. Sí queridos blogueros, como lo leen. Pena por estar indefensa, pena por equivocarse de número de cuenta al ingresar los 587.413€ en otro juzgado, pena porque al hacer ese ingreso la pobrecilla se va a quedar sin cena navideña y sin poder comprar los regalos de Navidad y de Reyes a sus hijos y a su familia, pena porque la Infanta Cristina va a pasar unas navidades lamentables y cenando sopa de sobre por tener que hacer frente a esa cantidad de dinero que le impuesto el juez. Por eso me da pena, penita, pena. 
Pero me hago una pregunta, si la infanta está indefensa, ¿cómo estarán los roba gallinas que no pueden pagarse un abogado?, es decir, el resto de los españoles que las pasan putas para llegar a final de mes y que se ven obligados a robar comida para alimentar a sus hijos. Recuerden queridos blogueros, que ROBAR ES DELITO PERO SÓLO PARA LOS POBRES. 
Como ustedes habrán intuido, la pena que me da es irónica, ya que si lo ha hecho que lo pague. No puede decir que ella no sabía nada de nada de lo que se cocía en las empresas en las que ella participaba, no puede decir que no sabía nada de lo que su marido Urdangarín hacía en las empresas y no puede decir que no sabía nada cuando su marido y ella vivían como dios a costa de su condición como Infanta y además de los ingresos de sus empresas, porque todos los españoles hemos visto lo bien que vivían, viven y seguirán viviendo cuando salgan de la trena (si es que entran alguna vez) y disfruten de un dinero robado y sin devolver. 
Pena, penita, pena me pueden dar personas que no tienen nada que llevarse a la boca esta Nochebuena, personas que no podrán regalarle ningún regalo a sus hijos, niños que no podrán pasar unas navidades felices porque sus padres no tienen ingresos, niños que no tendrán regalos, gente que está desahuciada por no poder pagar una hipoteca porque no tienen trabajo ni futuro gracias en parte a los asquerosos políticos que tenemos la mala suerte de tener y de mantener y así hasta el infinito y mucho más. 
Por eso no me da ninguna pena la Infanta Cristina, porque cuando estaba tocando billetes no se sentía indefensa, cuando disfrutaba de la buena vida, tampoco se sentía indefensa. Se siente así ahora, cuando le está viendo las orejas al lobo y está sintiendo en sus carnes lo que muchas personas sufren (marcando las diferencias, claro) por robar por necesidad. La diferencia entre ella y el resto son abismales, tanto que la Infanta Cristina por robar no entrará en prisión y cenará esta Nochebuena caviar, mientras que el resto no podrá ni cenar y si ha robado para hacerlo, cenará pero en la trena, esa es la principal diferencia. Hay más, pero me las callo, porque sino faltaría post. Ustedes pueden sacar sus propias diferencias. Porca miseria. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogeros como yo. Un saludo.



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