Me parece a mí que las cosas están cambiando, poco a poco pero lo están haciendo. Y es que hacer cambios en una institución que tiene cerca de 2017 años, retrógrados por doquier, dinero y patrimonio para aburrir, que está exenta de pagar impuestos como el IBI, que tiene un estado propio y además tiene en algunos lugares mucho poder, pues la verdad que se hagan cambios como les decía aunque sean pequeños es un triunfo. Si no se han dado cuenta, les hablo de la Iglesia Católica, esa institución que propaga la palabra de dios, esa institución de la cual Jesús expulsó a los mercaderes del templo, pero la cual a fechas de hoy sigue cobrando por entrar a esa misma casa de dios para que la gente rece, la vea o se pase. Como pueden ver, los mercaderes (que son ellos mismos) siguen estando en la casa de dios. Pero en fin.
Todo lo que les he contado, viene a colación porque hace poco leí una noticia que me entusiasmo y miren que eso es complicado en un país en donde abrir un periódico es echar la pota a la primera de cambio. Pues bien, la noticia que me entusiasmo decía así: “UNA PARROQUIA DE MADRID REPARTIRÁ SHANGAY”. Shangay es una revista gay que se define como la marca gay más importante de España, líderes en información, ocio, moda y estilo de vida para el colectivo gay y lésbico. La parroquia que va a tener el honor de distribuirla es la de San Antón, situada en el madrileño barrio de Chueca.
Pero está revista será distribuida gracias al beneplácito del Padre Ángel, que le pareció bien la idea, y a través de su ONG Mensajeros de la Paz, se organizó el tema y ahí están esas revistas. Me gustaría ver las caras de Rouco Varela y de lo otro retrógrado de la Conferencia Episcopal el conocido como Pérez Camino, que son la punta del iceberg de esta institución vividora.
Por fin se ve la luz al final del túnel, por fin alguien valiente que rompe con siglos de persecución ante los gays y lesbianas, por fin un valiente que se presta a ayudar a estas personas por lo que son, personas y no por su inclinación sexual, por fin un cura valiente que demuestra que las cosas pueden seguir igual aunque se ayude a este tipo de personas, que al fin y al cabo son personas, y eso es lo que no han visto nunca estos párrocos y jefes de la iglesia, que hasta ahora sólo veían lo que querían y aplicaban aquello de HACER LO QUE YO DIGA, PERO NO HAGÁIS LO QUE YO HAGA. Por fin alguien se ha puesto del lado de estas personas. Por fin.
Seguramente Pérez Camino y su colega de correrías el tal Rouco Varela se estarán subiendo por las paredes de sus majestuosos pisos al ver lo que está pasando en esta iglesia, e intentarán por todos los medios quitarse al padre Ángel de en medio con las cosas más absurdas. Pero éste párroco tendrá y tiene el apoyo de este colectivo al que ha ayudado a distribuir una revista, y eso es algo que nunca nadie le podrá quitar ni reprochar.
Menos mal que las cosas están cambiando, sólo queda que se jubilen estos retrógrados que aún quedan pululando en la Iglesia Católica para que la felicidad de muchos fieles sea eterna. Laus deo. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.

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