domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Dónde están los animalistas?

Vivimos en un país lleno de hipócritas. Es muy triste decirlo, pero es la cruda realidad. Los mayores hipócritas son los que quieren quitar las tradiciones ancestrales de este país conocido como España porque de alguna manera hay que llamarlo, mientras miran para otro lado, ya sea por vergüenza, ya sea por que el ojete que se les cierra, ya sea por miedo a decir algo sobre esa costumbre, ya sea por el motivo que sea. La cuestión es que callan y eso les hace cómplices de la barbarie. 
Les hablo de los animalistas, o lo que es lo mismo, de los supuestos defensores de los animales, esos mismos que ponen el grito en el cielo al ver un toro morir a manos de un torero en una lucha cuerpo a cuerpo, mientras luego en otras partes de España degüellan a miles de corderos sin compasión y por una tradición que ni nos va ni nos viene y que no son capaces de decir quieto ahí chavalín marroquí. 
Estos son los hipócritas de los que les hablo, fieles defensores de su propia incultura, que quieren hacer que España sea igual de incultos que ellos en el tema. Pero en vez de mirar para otro lado con las costumbres españolas, lo hacen con las costumbres norte africanas, porque seguramente les entra caquita en el culo al ver quiénes son los que hacen tal barbaridad, y piensan que metiéndose con ellos, harán alguna locura. Pero creo que no es así, ya que todos no son unos fanáticos como nos quieren hacer creer desde los despachos del poder. 
Lo que sí les pediría a estos hipócritas animalistas, es que tengan la misma vara de medir para todos, sea de la cultura que sea y por supuesto de la religión que sea, porque esta fiesta del cordero es una matanza en toda regla, y ya de paso y si me permiten la valentía, decirles también a nuestras autoridades sanitarias que sean igual de duros con esta matanza de corderos lo mismo que lo son con una matanza de un cerdo en cualquier lugar de España, es decir, que la ley es para todos igual y no para los de siempre o los mismos. 
Lo digo, porque la carne tirada por el suelo, la sangre cayendo a las alcantarillas, los cuchitriles en donde matan a esos animales de dios y por lo tanto con sentimientos (según claro la forma de verlo de los animalistas), no es muy higiénica que digamos, y mucho menos una forma de morir nada digna, según el mandamiento de estos animalistas, pero siempre hay excepciones, y esta fiesta del cordero es un caso muy concreto y muy particular. 
Se les ve el plumero, y lo único que hacen es fastidiar lo suyo, lo de su tierra, lo de su país en pro de callar ante tanta matanza. Son unos hipócritas y lo digo bien alto y bien claro para que se me entienda, y si alguien no me entiende aquí me tiene para explicárselo con detenimiento. Vaya tela. Menuda chusma. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogeros como yo. Un saludo. 

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1 comentario:

  1. Muy bien pedro, totalmente de acuerdo. Ni una coma pondría. ...

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