Juro a ustedes por el cetro del dios Pichimichi que lo que voy a contar es cierto. Aunque comprendería que dudasen, porque en un país normal, algo así sería imposible. Pero recuerden que éste no es un país normal, sino España, un lugar donde todo disparate, por gordo que sea, tiene su asiento, y donde por poner un ejemplo clásico, una ardilla podría cruzar la Península saltando de gilipollas en gilipollas sin tocar el suelo.
Este tío es una máquina, un currante sin igual en el cual nos deberíamos de fijar todos los españoles. Un tipo que trabaja hasta la extenuación, y eso es de agradecer. Otra cosa es el rendimiento que le saque a ese trabajo, y por supuesto si el trabajar tanto le merece la pena a él y por supuesto a los que les pagan el sueldo. Pero cabe recordar, que tanto trabajar provoca hambre, y claro, como todo ser humano que se precie debe de alimentarse. La diferencia está, en que este personaje gasta un pastizal al mes en comer, pagando con un dinero que ni siquiera es suyo, y que nada tiene que ver con los menús diarios de los currantes españoles, quién se lo pueda permitir claro, porque no todo el mundo puede comer en un bar de menú, que esa es otra.
El personaje tan trabajador y también un comilón como les voy a indicar ahora, es el conocido como Miguel Ángel Rodríguez, el cual gasta más de 1.000€ al mes en “comidas y cenas de trabajo”. Sólo cabe recordar una cosa con esta morralla pepera: “es la que vota en contra de que suban el SMI”. Cierren la puerta al salir.
Mientras, la Comunidad de Madrid que es para quién trabaja este currante incansable y comilón, publica datos del tercer trimestre de 2025, en la cual se muestra una serie de cuatro años en los que lleva más de 50.000€ gastados en comilonas y cenas. Menuda jartá comer se tiene que dar el tipo, a no ser que coma en sitios exclusivos con menús con precios más que abusivos. El jefe de gabinete de Ayuso, lleva una media de más de 1.400€ mensuales en 2025, que se suman a su sueldo de 100.989€ anuales. Toma del frasco, Carrasco.
Como pueden ver ustedes queridos blogueros, son de distinto color, pero de la misma manera de actuar. No les importa nada el contribuyente, no les importa nada el gastar a manos llenas un dinero que ni siquiera es suyo en lo que a ellos les convenga para su propio beneficio y bienestar, no les importa el que se publiquen todos estos gastos para que la gente y la ciudadanía sepamos en que se gastan el dinero el cual nos quitan de nuestro sudor y esfuerzo. Lo único que les importa es su bienestar, y da igual que sean morados, azules, rojos, verdes, etc…, eso a fin de cuentas es lo de menos. El problema es que nadie los para, que nadie es capaz de decir hasta aquí has llegado, porque saben que, aunque se vote y salga ganador un partido cualquiera, luego si se unen los otros derrotados y consiguen los votos necesarios, se pondrán a gobernar. Eso sí, los perdedores no perderán privilegios ni nada de lo que tienen conseguido, ya que las leyes que ellos hacen las tienen así y además con acuerdos unánimes. Disfruten de lo votado, y sino también. España, año de nuestro Señor 2026. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.
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