Es terrible que gente que no tiene la menor idea sobre carreteras, ferrocarriles y temas de construcción en general, ni la menor vergüenza para dimitir ante accidentes tan terribles y fallos de mantenimiento de las infraestructuras a su cargo, gente que carece de los más elementales conocimientos sobre todo eso, fundamentales para el puesto político que ocupa, se atreva a entrar como elefantes por cacharrería en cuestiones tan delicadas para las que hace falta mucho conocimiento sobre el tema y mucha lucidez. Por eso, cuando uno ve a un animal de bellota, con corbata fosforito o con lo que lleve, hablando de infraestructuras y de su mantenimiento, uno se pregunta en manos de quién estamos. En este país de bobos tragamos con todo lo que nos digan y lo que nos pongan por delante, dando igual la destrucción del prestigio de las infraestructuras que tenemos y que hasta hace poco, se vanagloriaban desde el gobierno actual. Pero es que la incultura sobre ciertos temas es muy osada, muy atrevida, y en España hay incultos y analfabetos especialmente osados.
El accidente de tren de Adamuz deja todo lo anterior e incluso más. Deja otra vez claro la falta de transparencia sobre el tema, ya que antes era una cosa (cambio total de las vías) y ahora es otra (cambio parcial de las vías). Deja claro que el ministro de turno no se aclara, y aunque haya dado la cara (cosa que no hizo nadie con el apagón de red eléctrica hace unos meses y del tema de la Dana), cosa que se agradece y mucho, eso no lo exime de que nos diga la verdad sobre lo que realmente pasó. Antes era el tren, después pasó a ser el tramo de la vía, después que si el acero no era de la calidad exigida, después la unión entre los tramos de vía del año 1992 con los nuevos del 2023 y ahora resulta que el problema es la soldadura aluminotérmica que se aplica en las vías. Esto último visto ayer en un programa de televisión y explicado en directo por un supuesto experto en estas cosas. Pero esta España ya se sabe cómo funciona, que las opiniones son como los culos, que todo el mundo tiene uno, pero el de enfrente siempre es el más pestoso.
Pero creo que el ministro y los responsables del ministerio todavía no se han dado cuenta de que ya pueden tener la cabeza de turco que buscan para salir indemnes de este trágico suceso. EL SOLDADOR que hizo la soldadura aluminotérmica. No tardarán en hacerlo, ya que esas soldaduras están hechas y realizadas por personas, y normalmente esas personas son trabajadores de una empresa que seguramente estará subcontratada por Adif para ese tipo de mantenimientos, con lo cual ya tienen, si buscan bien y hurgan en profundidad, al responsable de que la soldadura se rompiera. Un infeliz que seguro caerá en desgracia en cuanto todos estos moñas, con el ministro a la cabeza, se den cuenta del detalle. Así funciona España, tirando balones fuera y buscando responsables, cuanto más abajo del organigrama mejor, para así evitar las responsabilidades correspondientes y las dimisiones (cosa que ya no se da ni por error administrativo) que deberían de haberse producido desde ese ministerio o el cese inmediato desde Moncloa. Pero ya saben, el currela es el culpable. España, año de nuestro Señor 2026. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.
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