FELIZ AÑO NUEVO queridos blogueros, y que este año sea un poco mejor que el anterior, que es casi lo suyo.
Empiezo el año nuevo con ganas, con alegría, con fuerza para seguir escribiendo a mi manera lo que veo y percibo de lo que está pasando en este país de pandereta conocido como España, porque de alguna manera hay que llamarlo. Y qué mejor manera que empezarlo hablando de una casta privilegiada, gandula, golfa, vividora y desaparecida cada vez que hacen falta (que conforme está el patio es cada día más acuciante), y que aparecen (y no son los políticos) cuando ellos lo ven necesario, aunque cuando lo hacen no es por algo que necesiten sus afiliados o los que no lo son, sino porque quieren que los españoles vean de la ideología que maman, que ya sabemos cuál es, pero bueno, ellos se empeñan en recordarlo.
Les hablo queridos blogueros de los sindicatos (no se rían por dios, en España todavía existen estos parásitos sociales aunque ustedes no los vean ni por error televisivo), esa panda de gandules liderados por los dos gandules más grandes que existen, y que aparecen sólo cuando tienen algo que decir sobre algo, pero que nada tiene que ver con su función sindical, ni de cómo están los precios, ni el paro juvenil, ni los sueldos, ni de nada que se le parezca referente a los trabajadores, que es en el fondo su cometido.
Pero sin embargo los dos cabezas visibles de las dos mayores organizaciones sindicales, sí que asoman la patita para “pedir una huelga general en España para dar apoyo a Nicolás Maduro”. Toma del frasco, Carrasco. A fecha de hoy, todavía sigo y seguimos esperando todos los españoles que hagan una huelga general por la corrupción del psoe, aunque con eso poca broma, porque son los que les mantienen sus sueldos y sus privilegios desde La Moncloa, y además la mano que les da de comer no se muerde, al contrario, hay que besarla cada día que pasa para que estos dos líderes sindicales puedan salir a anunciar una huelga general por un detenido en otro país que nada tiene que ver con el nuestro y menos con sus problemas, que son cada día más.
Pero fíjense ustedes que no se les cae la cara de vergüenza, porque para que eso ocurra, primero hay que tener vergüenza, cosa que ellos no tienen, ni de la barata que ya es decir. Por eso, hace poco tiempo unos científicos descubrieron un material más duro que el diamante: “la cara de los líderes sindicales”, irrompibles, como hemos visto, estamos viendo y se verá, porque esta dureza de face no tiene fin, sino que va a más para nuestra desgracia.
Son como la iglesia católica que no es tonta del todo, y los líderes sindicales valoran mucho el poder entenderse con el poder político y gubernamental, ya saben ustedes, influir, pero sin llamar la atención, cosa que hacen a la perfección. Como les digo, unos privilegiados del sistema que tenemos, que sólo saben vivir para ellos, importándoles muy poco lo que les pase a los trabajadores españoles e importándoles mucho lo que digan desde el ejecutivo español. Y así va pasando la vida. Porca miseria. España, año de nuestro Señor 2026. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo..
Muy bien Barry me encanta lo que dices.
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