Si en España hubiese un juicio de Nuremberg sobre las cosas que pasan tan graves y que nadie dimita, o sea un ajuste de cuentas con los responsables del disparate en que se ha convertido la política española, faltarían sogas para ahorcar a tantos presidentes de gobierno, ministros y consejeros autonómicos del ramo que serían declarados culpables. Aunque echaran horas extras, los verdugos no iban a dar a abasto. Y no me importaría aguantarles el cubata para que tuvieran más libertad de actuación.
Sí queridos blogueros, en esas estamos, porque la tendencia de esta gentuza política, es que cuando ocurren catástrofes ferroviarias, ambientales o de lo que sea, nadie dimita, nadie tenga responsabilidad ninguna, y encima el presidente del gobierno apoye a ese miserable responsable del ministerio de turno. A lo mejor precisamente el problema es ese, el apoyo público del presidente del gobierno a una persona que ha llevado a la joya de la corona como era el AVE, al desastre absoluto con una gestión nefasta y nula responsabilidad por el simple hecho de rendirle pleitesía. Y ahora precisamente con más inri lo tiene que aguantar, ya que las elecciones están a la vuelta de la esquina, y destituirlo o que el susodicho presente su dimisión, es un problema más gordo, ya que sería asumir la nefasta gestión. Recuerden también que esta gentuza que nos gobierna y la que pretende hacerlo, están 4 años en campaña electoral y los votos y los escaños y el asegurarse un puesto en un sillón del circo de la Carrera de San Jerónimo y obtener la inmunidad más absoluta es lo que les importa, y no los ciudadanos.
Así que, lo que ha pasado esta semana desgraciadamente no era de esperar, pero lo que si era de esperar (o no, depende de cómo se mire) era y es la reacción de la chusma política que tenemos. La campaña electoral se presenta movida y con varios temas por donde atacar por parte de la oposición, a saber, infraestructuras ferroviarias en mal estado, retrasos, accidentes, incidentes, Begoña, hermanísimo, viviendas, inmigración desbordada, ultra derecha y fascistas en todos sitios, gestión estupenda por parte del gobierno, leyes para todos, economía que va como un avión, gestión exterior al pelo, menos paro, más afiliaciones a la seguridad social, más sillones y enchufes, más Isabel Díaz Ayuso, más Aldama, más joyas ZP, más pañuelos palestinos… en fin, un sin vivir con tantos temas, menos mal que en este país de pandereta conocido como España porque de alguna manera hay que llamarlo, estamos todo el año en campaña electoral, algo difícil de conseguir y de entender de los Pirineos para arriba que hacen que cada vez que salgo de viaje harán posible que a mi edad, y con la mili que llevo, un amigo norteamericano, un amigo escritor francés y un compañero alemán, me acompañen en el sentimiento. O sea, y dicho en castellano castizo, vergüenza ajena y propia cada vez que salgo de España.
En fin, es lo que tenemos que no lo que nos merecemos. Pero es lo que hay Maikel Naig. Todo sigue igual, a pesar del gobierno. España, año 2026. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.
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