En esta España salchichera, de mangonear nadie se escapa. Mangonea ZPedro, su esposa, su hermano, sus secuaces, ZP, casi todos los cargos de confianza, los que no lo son, sindicalistas (no se rían por dios, en España todavía existen estos parásitos sociales, aunque ustedes no los vean ni por error televisivo) vendidos al ejecutivo de turno, oenegés de variopinto pelaje, y así queridos blogueros, de mangonear nadie se escapa. Eso sí, mangonean con un dinero que no es suyo pero que tienen al alcance de la mano, para que vean ustedes el panorama.
Dentro de todo este mangoneo y de todos/as/es que mangonean, hay una organización de consumidores de casi ultra izquierda que también mangonea de lo lindo. Es facua, esa organización de consumidores, untada de dinero público hasta las trancas y más allá, que parecían buenos y todo hasta que saltó esta noticia que por supuesto les voy a contar en este blog pecador. Se lo pueden tomar como una chulería por mi parte como otra cualquiera.
Resulta que este chiringuito conocido como facua, “facturó cientos de miles de euros a ugt (fíjese usted señora que casualidad) con una empresa ficticia de la que no hay constancia. El facuo Rubén Sánchez presentó una factura falsa y estafó con una empresa inexistente llamada Concepto 19, S.L”. Toma del frasco, Carrasco. Mira que es difícil engañar a los sindicalistas, pues este tío lo ha hecho, y pos supuesto tiene su mérito, porque estafar a unos estafadores es ya casi nivel dios dentro de este mundillo de estafadores. Lo que no entiendo, es como entre ellos se han soplado el cirio, cosa que aún no llego a entender. Pero ahí está el tío, con un par bie4n puestos. Y encima enseña la estafa, es un campeón este Rubén.
La cuestión no pasaría de una mera anécdota divertida y para contar en cualquier bar como dios manda, con sus parroquianos, sus albañiles y sus moscas de compañía, sino fuera porque el dinero estafado por la empresa del facuo Rubén, es dinero público, es decir, de lo que los sindicatos reciben de mis impuestos, cosa que ya es para hacérselo mirar.
Pero en esta España llena de golfos, vividores, mangoneantes, y demás chusma variopinta que pululan por las instituciones públicas y las que viven de subvenciones otorgadas por esas mismas instituciones públicas para tenerlos calladitos, pues ya jode un poco es mangoneo. Ya ni se esconden, y llega uno a tener la sensación de que se están riendo de ti y de todos los españoles honrados.
Pero esto es España, un infeliz país donde la gente puede verse obligada a cerrar tienda o negocio por equivocarse en su gestión, pero donde ningún mangoneante, ni político, que llevan años equivocándose en la gestión irresponsable de un dinero que ni siquiera es suyo, pagan el precio de sus errores. Nunca. Por eso en esta España no hay monumento al sinvergüenza desconocido porque aquí los conocemos a todos. Por eso, muchas veces pienso que hago aquí en vez de estar en otro lado, porque ganas me dan de pirarme y roben a su PM. Todo sigue igual, a pesar del gobierno. España, año 2026. Bueno, así que os espero, para que me comentéis en profundidad, lo que pensáis o queráis a blogueros como yo. Un saludo.
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